Cuando trabajas por cuenta propia, cada hora cuenta — y revisar contratos de suministros nunca es la prioridad. El resultado: tarifas antiguas, servicios duplicados y costes que se pueden recortar sin renunciar a nada. Estos son los cuatro frentes donde más margen solemos encontrar.
1. La línea móvil que lo hace todo
Tu móvil es tu oficina: llamadas, WhatsApp con clientes, gestiones. Y sin embargo muchas líneas de autónomo siguen en tarifas de particular contratadas hace años. Revisa datos reales consumidos, si necesitas línea adicional para separar lo personal de lo profesional y qué pasa cuando termina la promoción vigente.
2. La fibra del local (o del despacho en casa)
Si cobras con datáfono, trabajas en la nube o atiendes por videollamada, la conexión es crítica. La clave no es contratar la máxima velocidad, sino la estabilidad adecuada; y si una caída te impide trabajar, valorar un respaldo 4G/5G. Lo explicamos a fondo en nuestra guía de conectividad para pymes.
3. La luz del local
La potencia contratada de un local suele venir heredada del inquilino anterior, y no siempre se ajusta a tu actividad. Junto al precio del kWh y las franjas horarias, es el primer sitio donde mirar. Si quieres entender tu factura línea a línea, aquí tienes la guía de la factura de la luz.
4. La seguridad del negocio
Alarma y cámaras protegen tu herramienta de trabajo. Revisa qué incluye tu cuota actual, si la permanencia ya venció y si el sistema sigue ajustado a tu actividad — las necesidades de un despacho no son las de un taller o una tienda.
Ponerlo en orden sin perder tu tiempo
Nuestro trabajo es exactamente este: analizamos tus cuatro suministros a la vez, te decimos con números dónde hay margen y gestionamos los cambios. Tú sigues facturando; nosotros nos ocupamos.